Facilitar acceso a alimentos, la educación nutricional y capacitaciones para el uso de ingresos familiares.
Presupuesto total
- 49.776 €
Población objetivo
- Familias vulnerables del municipio.
Localización
- Municipio de Jiquilisco
La seguridad alimentaria y nutricional se ha agravado debido a los efectos de la pandemia prolongada de COVID-19 y el impacto acumulativo de varios choques climáticos y económicos que afectaron a El Salvador en los años 2020 al 2022.
Según el último informe de Clasificación Integrada de Seguridad Alimentaria (IPC) de El Salvador elaborado por PRECISAN – SICA, publicado en septiembre de 2021, la mayor parte de los departamentos han sido clasificados en Fase 2 (Acentuada) con excepción de Ahuachapán y Morazán clasificados en Fase 3 (crisis), sin embargo, más de 0.8 millones de personas (13 % de la población analizada) se encuentran aún en crisis o emergencia alimentaria (Fase 3 o peor de la CIF) y, por tanto, requieren acciones urgentes. Esta cifra disminuirá a 600 000 (10 % de la población analizada) para el periodo de septiembre 2021 a febrero 2022, pero incrementará a más de 900 000 mil (14 % de la población analizada) entre marzo y mayo del 2022 correspondiente al inicio del período de hambre estacional.
Los grupos de población más afectados son los que dependen de la agricultura, la ganadería, la pesca y el comercio informal debido a la pérdida de ingresos causada por las restricciones de movilidad e impactos de choques climáticos, y especialmente los pequeños comerciantes que se ven obligados a utilizar estrategias de afrontamiento de crisis o emergencias para cerrar la brecha alimentaria.
La Respuesta Humanitaria tiene como objetivo, satisfacer las necesidades a corto plazo a través de una respuesta inmediata reduciendo riesgos para evitar avanzar hacia una situación de hambruna o que las personas adopten estrategias de afrontamiento negativo, en este sentido, las acciones con este proyecto del Programa Mundial de Alimentos (PMA) a través de la Fundación Ayuda en Acción, pretenden facilitar el acceso inmediato a alimentos a las familias más vulnerables, cuya seguridad alimentaria y nutricional se ha agravado debido a los efectos de la pandemia prolongada de COVID-19 y el impacto acumulativo de varios choques climáticos y económicos que afectaron a El Salvador en los años 2020, 2021 y 2022.
El proyecto se dirige a 2 100 familias, con el objetivo de facilitarles el acceso a alimentos; mejorar su poder adquisitivo y conocimientos sobre buenas prácticas de alimentación, nutrición y género; y capacitarlas en economía familiar para el buen uso de ingresos personales y familiares.
Maestro y educador del área formal y social con un postgrado en Gerencia Educativa. Especialista en los derechos de la infancia con más de 28 años de experiencia en elaboración e implementación de programas educativos dirigidos a la niñez trabajadora, en situación de calle, rural y urbana en contextos de violencia. Así también, es experto en la elaboración de materiales educativos y metodologías para la promoción, protección de los derechos y participación efectiva de la niñez y adolescencia en los procesos de desarrollo local y comunitario.